Facebook Twitter Google +1     Admin

Despiece de la infancia. Diputación de Málaga. Poesía.

20160101192119-11987024-533157740174146-9093960627769453223-n.jpg

 

No conozco más eternidad que la de los campos,

nada tan infinito, en tanto sosiego,

con tanto trino luminoso.

 

Sólo la mansedumbre del viento,

ya es tesoro.

El secreto que un hombre se llevaría a la tumba,

como los ojos del horizonte o la pulpa de la mañana.

 

Nací y soy el anómalo habitante de este óleo.

Suspiro en soledad. Siento el hechizo.

Bebo sus aguas, curo mi lepra y demás heridas.

Curo de ausencias y de lo importante.

 

La intemperie me acoge con sus alas.

 

Y sé que la tierra es el cielo de las nubes,

de los pájaros, del clamor de los árboles

y de este hombre en andamios

aún indescifrable.

 

Y el corazón agradece ser la sombra

que todo laberinto se construye.

Sombra y vida.

Girasol que se busca en la transparencia.

 

Y el corazón me ladra que a sólo  un paisaje

pertenezco.

 

Contengo esos ladridos y soy tan inmortal

como este sueño.

01/01/2016 19:21 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema

Comentarios » Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris