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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2016.

Despiece de la infancia. Diputación de Málaga. Poesía.

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No conozco más eternidad que la de los campos,

nada tan infinito, en tanto sosiego,

con tanto trino luminoso.

 

Sólo la mansedumbre del viento,

ya es tesoro.

El secreto que un hombre se llevaría a la tumba,

como los ojos del horizonte o la pulpa de la mañana.

 

Nací y soy el anómalo habitante de este óleo.

Suspiro en soledad. Siento el hechizo.

Bebo sus aguas, curo mi lepra y demás heridas.

Curo de ausencias y de lo importante.

 

La intemperie me acoge con sus alas.

 

Y sé que la tierra es el cielo de las nubes,

de los pájaros, del clamor de los árboles

y de este hombre en andamios

aún indescifrable.

 

Y el corazón agradece ser la sombra

que todo laberinto se construye.

Sombra y vida.

Girasol que se busca en la transparencia.

 

Y el corazón me ladra que a sólo  un paisaje

pertenezco.

 

Contengo esos ladridos y soy tan inmortal

como este sueño.

01/01/2016 19:21 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Despiece de la infancia. Diputación de Málaga. Poesía.

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Era delicia esas muchachas

que se bañaban, desnudas como el mismo agua.

Y de allí surgían  más hermosas

y más alegres,

descubierta la gracia de la vida, su lujuria,

por el río.

Y fueran, más que carne, arroyos frescos,

niebla y música.

Las espiabas desde tu atalaya,

detrás del gran árbol

y te sentías un dios ansiando la suavidad

y su contagio desde ese cielo vil e inocente.

Un niño con un solo destino.

Y te llamaban para que las acompañaras

en su desnudez

y te cerraban la boca con cerezas y besos,

y repasaban tu cuerpo diminuto

con la seda de sus manos

y se reían ante las ascuas de tus ojos.

Y te acercaban a sus pechos

y allí, entonces lo aprendiste,

nacía la primavera.

Y allí dormías como un animalillo

exhausto y feliz.

03/01/2016 19:29 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Despiece de la infancia. Diputación de Málaga. Poesía.

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Delante me llevaba papá en la bici,

el perro corría a nuestro lado para alcanzarnos

o para no perdernos, ladraba y parecía sonreír

y parecía estar iluminado y ser tan sólo

un sueño de la infancia.

Yo reía y papá cantaba en mi oído

y me daba besos y era

como si anduvieran gorriones por mi cara.

 

Había cesado la lluvia y el sol se decidió a erigir su imperio

calentando el aroma de la tarde.

Muy lejana se veía la casa y muy sola

y muy hermosa rodeada por nuestros árboles

domésticos.

 

Y a mamá la imaginábamos con flores en los brazos

y con un vestido rojo con más flores.

 

Pedaleaba papá con la pasión de atragantarse de distancia,

sólo por verlo de cerca, acaso tocarlo,

si eso se pudiera,

si no hubiera una ley tácita de admirar y no tocar,

de admirar y sentirlo muy adentro,

por no destrozar  el espejismo.

 

Y ya muy cerca se detuvo y se detuvo el perro

y ese vértigo del viento sobre el rostro,

de haber hecho un camino entre la hierba húmeda,

de haber hallado el nido y su nacimiento:

es el arco iris,  exclamó, y qué poco

ha de durar esta belleza.

Y alcé las manos a lo alto y lo toqué.

Y fue mío.

Y continuó allí como un tatuaje del cielo.

Y no sabía papá si acariciarme a mí, al perro,

al arco iris

o llorar por lo efímero de esa maravilla. 

04/01/2016 19:39 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Despiece de la infancia. Diputación de Málaga. Poesía.

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Un cuerpo muerto es una flor sin vida.

Mamá siempre sabía de esas cosas,

del paso de lo sólido a la esencia.

La muerte es abonar tierra marchita.

Papá partía nueces y escondía los ojos

por no mostrar la pena, la impotencia,

la desesperación.

El latigazo de la lástima.

Mamá sabía de muertos y de muerte.

Y cantaba ante la tumba de la abuela,

esparciendo los pétalos y ahuyentando

moscas y chicharras.

Y de pronto sonreía y hasta olía a jazmín.

 Yo me echaba en la tumba,

  midiéndome por ver cuánto había de crecer

  para estar a la altura de la muerte.

06/01/2016 19:27 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Fuera del tiempo. Premio de internacional de poesía Odón Betanzos 2008. Diputación de Huelva. Francisca Gata

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Aquí se urdió la historia, entre estos jardines

que el tiempo y sus siniestros ladrillos

han cubierto de extrañeza y de una podredumbre encanecida.

No dejó de esparcir sus plumas el verano

y el pájaro inquilino hizo de la noche

un parvulario de semillas y vientos.

Y el constante sonar de los portones.

Fuimos solo los niños atrapados por un reverso místico

y algo familiar,

el manso cristal para  la caricatura, una imagen

que asume la memoria,

que conquista su sitio, su bulevar, el leve tintineo,

el frágil hilo que me une a aquel cielo

y a aquella extremidad nunca desprendida.

Fósiles de susurros y risas en la siesta del padre.

Oscura pretensión el absurdo silencio.

Manaba el agua y en la charca los peces

nos decían adiós y luego regresaban  a por migas de pan

y a por luceros vencidos,

las trampas eran tan sabias y tan sin descanso.

De oro el hueco donde los gatos nos nacían.

Qué era aquello de amar si apenas caminábamos,

si pasión y razón volaban junto al polen.

Entre tu boca y el tronco del árbol

no pasaba la luna sin un beso,

sin inventar verdades, mintiendo por la alquimia.

Tejiendo laberintos la araña era más cómplice

que el agua que en tus labios gestara su extravío,

y ese calor rompía hasta en el vientre  donde a veces

ocultabas gorriones, como si solo en la hermosura

se encontrara el origen,

secreto de secretos con la justa manía del pecado

que obtuvo su riqueza de soñarte de lejos.

Y si hubo perdón quién lo pidiera

si no tenía más ropa que tus manos y no tenía pereza el exterminio

de esa castidad que sabe del destrozo de las rosas.

Y qué alimento otorgó la efigie del  tomillo a una mirada. 

Beso por beso, por cerrarme el deseo enumerando instantes de domingo

con el fuego y la lluvia,  noble lengua empapando el camino hacia ti.

Estaba la noche tibia de abejorros y de santos de alcobas

y penumbra y de muertos que las ventanas sorprendían

entre algodones.

Y la  canción del amo de las nubes y su traje de rayas

y el charol de sus pies siempre en la danza.

Cómo pesaba el roce de tu aliento,

la tintura especial de tu saliva.

Tu pecho entre amapolas convidando a dormir

como ancianos caballos, como animales exhaustos

consumiendo un calor ya sin olvido.

Nadie supo de eso de mirarnos, de acumular comienzos

en la sangre, de ser sombra o reflejo, tormenta

o un boceto  de paraíso y rama.

Nadie supo. La realidad cambiaba  siendo eterna.

Sombrilla sin papel en el diario. No hubo escarmiento,

aquel poema líquido floreció solo

y sentenció la fe y los años de ceguera.

Quién no guardase pena entre los dientes o las ingenuas horas

en aleteo de  lágrimas.   

Donde se urdió la historia se esculpió un doble fondo,

duele tanto escapar de la caricia.         

09/01/2016 19:21 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Fuera del tiempo. Premio de internacional de poesía Odón Betanzos 2008. Diputación de Huelva. Francisca Gata

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Quizás sea una galería de cadáveres,

pero hoy la vida tira de ti

y te ofrece sus labios porque la carne se transforme

en insólito misterio.

Mañana un mercado triste voceará mercancía

tan siniestra y  a precio de saldo, flores

y poemas. Entonces el corazón

se hallará dormido y solitario.

Pero hoy, calaveras más bellas

nunca vieras.  Jardín de jardines

a la sombra de las miradas que algún día no serán.

Arrebatado del miedo

por la gracia de esa corta eternidad,

aunque asumes  que un cadáver camina

entre cadáveres.

Asumes la humillación

después de la conquista.

Más perlas que tuvieras, más pagaras.

Y eres feliz ante la fuente del placer.

No hay más que esto. Te dice tu locura.

10/01/2016 19:40 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La noche del condenado. Francisca Gata Amate. Ediciones Vitrubio

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Tengo por libertad estas cadenas.

Tengo por libertad que tengo nudos

y un ancla ya oxidada para mi barco.

No hay otros cielos ni tierras, ni el espacio

reservado a todo hombre, ni el ángulo vital

de toda araña.

Llegado a este punto ni rezo ni comulgo

con la boca más blanca y más sedienta.

Rompo mis alas y desgasto mi tiempo.

Renuncio.

La gloria de vivir es un fruto podrido,

reducida a una apuesta con esos yacientes

que brindan por la noche con veneno.

No deseo los sueños ni este pálpito indigno

de saberme feliz si un pájaro

se acerca a defenderme, a traerme del viento

la garganta que aúlla y que refresca. No deseo

este absurdo que se complace en risas y en danzas

solitarias. Traicionado

me siento pues me ha crecido hierba en la mirada

y he de fingir que reniego del placer. Y he de llorar

sin alma y sin tristeza, con máscara de dolor

porque no duele.

Te apuesto mis recuerdos por tu ataúd sembrado

boca abajo, adentro, muy adentro,

sin salida, sin saliva, sin auxilio. Muy adentro.

De espaldas a la cruz

y a todas las montañas y a todos los caminos

y los ríos,

esos ríos que van sin detenerse,

desbordados de vida y de sangre

y de esperanzas.

Te apuesto mi estúpida pasión de payaso

fatigado,

con un destino muerto que no muere,

fantasma que a su pesar se rinde a la belleza. 

17/01/2016 20:02 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Desterrados. Ediciones Vitruvio. Poesía. Francisca Gata Amate.

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Mientras todos los que tenemos algo

que perder, dormimos,

una generación de desahuciados

diezma las palomas del parque para nutrir

sus anocheceres.

Benditos nosotros.

Benditos

y miserables ilusos que nos creemos a salvo,

pensando que jamás consideraremos a las palomas

otra cosa que alegorías de la paz.

31/01/2016 20:06 franciscagataamate Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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